Bienvenida lección

Este partido nos tiene que ayudar a todos. Es palabra de Valverde. Su diagnóstico. Su alerta. Su aviso. Escogió estas palabras para verbalizar su cara de frustración, de sufrimiento, de cabreo. Hizo rotaciones sí, pero necesarias. Lo que no esperaba era dilapidar dos goles a favor, concediendo cuatro que no fueron más por las manos mágicas de un héroe con guantes. Justo antes del primer gran puerto de montaña, al Barça le flaquearon las piernas. Y las ideas. Su capacidad de gobierno. Permitió que el partido se tornara de nuevo correcalles. A diferencia de otros días, esta vez no controló el descontrol. El intercambio de golpes le dejó en la lona. Su capacidad de resistir le salvó una vez más. La épica ha tomado el puente aéreo. Lo que antes hacían otros, remontar cuando el rival ya celebra, lo hace ahora el Barça. Eso sí, la euforia del empate final no mitigó el enfado.

Este partido nos tiene que ayudar a todos. Tocan codos. Hay lección y se debe aprender, sabiendo que llega con un contexto a subrayar. Juegas en la Cerámica sin tu mejor defensa, sin tu mejor centrocampista y sin tu mejor jugador. Es duro comprobar en qué queda el equipo sin sus tres pilares. Consuela saber que, salvo contratiempo mayor, Piqué, Rakitic y Messi estarán ante Atlético, United y en cuantas grandes citas vengan. La otra cara positiva de la lección es el momento en que llega. Cuando dispones de 10 puntos de ventaja, ahora 8, como líder de la Liga. Y cuando quedan días suficientes para estudiar antes del examen del United.

Villarreal nos desdobla sensaciones. Flipas con Messi y su enésimo gol de falta, pero sufres viendo a Umtiti. Celebras que el Barça no se rinde, aunque te angustia el momento de Busquets. Te vienes arriba con las paradas de Ter Stegen, mientras te preguntas que hará Rashford si Samu los caricaturizó. Elevas a Malcom, pero rebajas a Arthur. Aplaudes el descanso para Piqué y Rakitic, si bien te das cuenta de lo que supone jugar sin ellos. Agradeces la tranquilidad del punto sumado de cara al partido ante el Atlético, al tiempo que te preguntas si jugando así hay opciones reales en la Champions. ¿Dónde poner el acento?

Ya conocen mi tendencia al optimismo. Será un error de fábrica. Ya habrá tiempo para lamentos. Villarreal preocupa si no conviertes el partido en oportunidad. Por el contexto del once, por la situación en la tabla, por el momento en que llega, lo de la Cerámica servirá para lo que viene. La advertencia es real. Valverde proclamó un imperativo. Este partido nos tiene que ayudar a todos. No tengan duda. Este partido nos ayudará a todos. Bienvenida lección, has llegado a tiempo de ser aprendida.

 

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