La broma del ‘The Best’

Vaya por delante que este tipo de premios han quedado desvirtuados desde hace tiempo. Las votaciones son poco transparentes, los criterios de votación resultan confusos y la elección del ganador se ampara bajo un adjetivo impostor. The best, el mejor. ¿El mejor de qué? Hace tiempo que hemos asumido como normal algo extraordinario: el show de que Messi hace cada tres días. Su palmarés sigue creciendo año a año, pero el simple hecho de no haber aparecido en la photo final de los grandes títulos (Mundial y Champions) parece suficiente argumento para dejarle fuera de estos premios individuales. Menuda blasfemia. Entonces que le cambien el nombre. No se premia al mejor. Porque el mejor futbolista del mundo es Messi.  Que gane Modric es una broma que muchos no ven como tal. Defienden que ganó la Champions y fue subcampeón del Mundial siendo Balón de Oro del torneo. Pero si bajamos al detalle y analizamos los números fríos en la Champions nos quedaremos con un buen jugaador y nada más. Varane ganó más que él. ¿No lo merecía?

El problema es que hay demasiada saturación del bipartidismo que representan Cristiano y Messi. Y el Mundial ha sido la excusa perfecta para apartarlos y buscar la gloria para la segunda línea. El problema es que en su día no lo hicieron con Xavi o Iniesta, que le daban varias vueltas al croata. Y ahora hemos tenido que tragar con Modric, porque estaba en el momento adecuado y en el sitio adecuado. Como en su día Cannavaro, también en año de Mundial. 

En el trío de finalistas estaba también Salah, simplemente por la repercusión que otorga ser máximo goleador en la Premier, llegar a la final de la Champions y también la cuota del mercado que representa un jugador egipcio y los votos recibidos por el mundo árabe. 

Pero Griezmann también tenía derecho a pedir  colarse entre los finalistas. Pero jugar en el Atlético de Madrid resulta determinante al final. Un equipo menos mediático resta categoría. 

Sin embargo por minutos de tertulias y comentarios a posteriori el protagonista de la gala ha sido, por encima de Modric, Cristiano Ronaldo. El plantón le ha vuelto a dejar en muy mal lugar. Se ha vuelto a demostrar que no sabe perder. Ya en el sorteo de la UEFA decidió plantar a la organización, cree que es una tremenda injusticia no ganar y quiere despreciar el premio quedándose en casa. Y lo cierto es que ha sido una de las galas más tristes y con menos carisma de los últimos años. Ver el mejor once con varias ausencias y asisitir a un evento que premia, en teoría, a los mejores sin que los dos mejores con diferencia aparezcan en la fotografía lo dice todo. 

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