Mourinho por Lopetegui

El lío en el Bernabéu es histórico. Lopetegui está sentenciado. Si había alguna posibilidad de salvar la cabeza, se esfumó ante el Viktoria Plzen. Pitos, desorden, ocasiones en contra y acabar pidiendo la hora. Si fuera por Florentino, ya le hubiera echado tras caer ante el Levante y lo valoró tras el partido de Champions. El problema es que no tiene una alternativa que se presuma mejor que Julen. Le ponen nombres encima de la mesa, pero al presidente sólo le obsesiona uno; Jose Mourinho.

Solari es la opción fácil, pero nadie tiene claro si mejorará a Lopetegui. Además, en las últimas horas se han recuperado sus elogios a Messi de su etapa como articulista de ‘El País’ y ha perdido muchos puntos.

Los jugadores están entregados a Lopetegui. Le han pedido al presidente que no cambie de entrenador. Sin embargo en el campo están perdidos y parecen mucho menos buenos.

Fuera del terreno de juego llegan al punto, como Marcelo, de faltar al respeto a los periodistas, diciendo que les critican porque no saben jugar al fútbol o por envidia. Tremendo.

Lopetegui está moribundo. Ahora sabe que se sentará en el Camp Nou, pero sólo le dará continuidad ganar por goleada y ofrecer una buena imagen. Si el Madrid empata o pierde ante un Barça sin Messi el técnico negociará el finiquito en el puente aéreo de vuelta.

¿Y qué hay del recambio? Al margen de la ya comentada opción de Solari, el italiano Conte gusta en la planta noble, pero le ven como un imitador de Mourinho. Si al final es la solución será a regañadientes. Florentino tiene claro que la alternativa debe ser el propio Mourinho. Desea que el United le eche para poder traerle de vuelta. Está convencido de que será la forma de agitar al vestuario, de acabar con el mandato de los jugadores, pero deberá asumir que es hacer una apuesta muy arriesgada. Es volver a colocar a un pirómano en el epicentro del club, incendios asegurados. Pero Florentino cree que es el remedio a todos los males. Olvidando que vendió por 100 millones de euros a un futbolista que garantizaba 50 goles por temporada y que trajo a Mariano. Bueno, y a Vinicius. El presidente se indigna cada vez que ve jugar al brasileño con el Castilla y no en el Bernabéu. Cree que está sufriendo un ninguneo y que un futbolista que ha costado 45 millones de euros merece más oportunidades. Sin embargo en la plantilla le ven extremadamente verde y sin nivel para dar el salto.

El Madrid se sumerge en la depresión post Zidane y post Cristiano y toca fondo. Pero también es cierto que les queda una última baza para resurgir, ganar sólidamente en el Camp Nou. Lo pueden conseguir, pero de lo contrario asistiremos a la mayor crisis que se recuerda en el Bernabéu desde... Mourinho. Quien sabe si el círculo se abrirá de nuevo con su regreso al Bernabéu.

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