En serio: Suárez Illana será diputado

Hay un señor que ayer tuvo que llamar a un despacho de Nueva York para que le confirmaran que lo que había dicho por la mañana en una entrevista en la radio era mentira. El tipo se llama Adolfo Suárez Illana y lo que soltó fue lo siguiente: “En Nueva York se ha aprobado una ley que permite abortar después del nacimiento”. No. No me lo estoy inventando.

El disparate es mayúsculo y da para varios chascarrillos, pero la risa se me congela cuando pienso que este señor será diputado porque es el número 2 en la lista del PP por Madrid al Congreso, el fichaje estrella de Pablo Casado. Así que debemos tomárnoslo en serio porque inútiles, incultos y bárbaros como él nos van a representar durante una legislatura. Que ante semejante dislate responda con un “desde un despacho de Nueva York me confirman que no es correcta” añadiendo que “rectificar es de sabios” y dando por “concluida la polémica y punto” no haya salido nadie de su partido a decirle ‘adiós muy buenas’ es alarmante. En la entrevista en ‘Onda Cero’ dijo además que “los neandertales también usaban el aborto, esperaban a que naciera y le cortaban la cabeza”, pero por esto no ha pedido ni disculpas.

Se llaman a sí mismos ‘provida’, como si las mujeres que deciden abortar fueran ‘promuerte’. Se atreven a decirnos lo que debemos hacer con nuestra vida y nuestro cuerpo y desean obligarnos por ley a hacer lo que ellos quieren y a ser perseguidas y castigadas en caso contrario. Se olvidan que entre su clase, porque éste también es un problema de clases, las mujeres seguirían abortando en clínicas seguras y caras, mientras las pobres continuarían arriesgándose sumidas en su desesperación. Desprecian nuestras decisiones porque nos consideran ciudadanas de segunda categoría, ovejas descarriadas a las que hay que meter en vereda. Nos comparan con neandertales y nos llaman asesinas. Nos toman por idiotas a las que hay que enseñar “lo que llevan dentro” y nos reducen a vasijas para poder financiar las pensiones del futuro. Y cuando nos revolvemos y les gritamos a la cara que no, que ni de broma, llaman a despachos en Nueva York o cambian el argumento hablando de “ayudas para la maternidad” y circulen que aquí no ha pasado nada.

Lo personal es político. Así que además de indignarnos muy fuerte en las redes sociales la clave está en contestarles en las urnas. Porque el señor de los abogados en la Gran Manzana que se considera un sabio por rectificar será diputado. Así que cuanto menos pueda mandar, mejor.

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