57 años no son nada

Un hombre fue condenado en San Sebastián el pasado martes por maltratar a su esposa desde el inicio de su matrimonio, hace nada menos que 57 años, período durante el que sometió a “violencia psicológica y física de manera habitual” a su mujer, a la que llegó a amenazar de muerte junto a su hijo esgrimiendo un hacha. Ambos, el maltratador y la víctima, tienen más de 80 años.

Según informaba la agencia EFE el escrito de acusación provisional de la Fiscalía explica que, durante el matrimonio, el procesado “doblegó la voluntad de su esposa con insultos como puta y golfa, al tiempo que movido por su imaginarias sospechas de infidelidad por parte e la víctima le recriminaba que los hijos habidos en el matrimonio no eran suyos sino de un tercero.

El acusado -prosigue el documento-, manteniendo esta situación de dominación y control sobre su pareja, la encerraba en el garaje o el trastero, teniendo en alguna ocasión que pernoctar ahí la perjudicada. Además con el fin de mantener ese clima de terror y violencia, habitualmente gritaba a su esposa, la acorralaba, tiraba platos, la empujaba o propinaba golpes en distintas zonas del cuerpo”.

El texto cita un episodio concreto, ocurrido sobre las 22.30 horas del 14 de agosto de 2017, en el domicilio familiar, durante el que el hombre, “con ánimo de humillar a su esposa, la insultó y la amenazó de muerte junto a su hijo, tras lo que cogió un hacha con la que se dirigió a la cocina, donde se encontraban madre e hijo, ante los que levantó el arma con claro fin intimidatorio”. Y todo esto, durante 57 penosos años.

Y ahora, viene la sorpresa, porque el maltratador ha sido condenado a SÓLO un año y diez meses de cárcel, 20 días de localización permanente y no podrá acercarse a la víctima ni comunicarse con ella durante seis años. La Unidad de Valoración Forense Integral aseguró que el acusado sufre una “celopatía que se manifiesta a través de ideas delirantes, asociada con un deterioro cognoscitivo con consumo de alcohol por lo que entiende que sus facultades de querer y entender en relación con lo sucedido se encuentran limitadas”. Y ya está. Un celoso patológico con ideas delirantes que además es un alcohólico por lo que no comprende que durante 57 años haya machacado psicológica y físicamente a su esposa.

Qué barato. Qué jodidamente barata cuesta la violencia machista. Un año y 10 meses por 57 de maltrato. Ese es el precio. Y es una vergüenza.

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