He conocido a lo largo de mi vida a personas con enfermedades o trastornos mentales y la mayoría lograron recuperarse tras pedir ayuda y seguir un tratamiento. Ninguno de ellos pilotaba aviones. Ayer se hizo público el informe definitivo sobre la catástrofe de Germanwings, casi un año después de que el copiloto del aparato, Andreas Lubitz, estrellara deliberadamente el avión en los Alpes causando la muerte de 150 personas.

Lubitz padecía una depresión psicótica desde diciembre de 2014 y había acudido hasta en 49 ocasiones a diferentes médicos. El último, dos semanas antes del accidente, le había recomendado internarse para recibir tratamiento psiquiátrico. El piloto no solo ignoró el consejo médico, sino que no informó a la compañía. Debido al secreto profesional, ninguno de los doctores que le trató lo hizo. Tanto los investigadores como las familias de los que murieron han pedido que se tomen las medidas necesarias, que incluyen cambios legales, para que no exista secreto médico en caso de problemas psicológicos que puedan afectar a la seguridad pública. Lubitz debía estar de baja, pero él calló y sus médicos también.

No resulta difícil imaginar el abatimiento de los doctores que le trataron. Legalmente hicieron lo que debían, pero lo que ha puesto encima de la mesa el accidente y posterior informe es una cuestión ética. Los enfermos mentales continúan sufriendo la estigmatización de una sociedad que no suele comprender lo que realmente les sucede y por lo tanto les aparta, pero el accidente de Germanwings ha destapado la necesidad de plantearse si se deben cambiar las normas. El problema obvio es si en un mundo en el que la privacidad brilla cada vez más por su ausencia no se utilizará esa información médica para excluir, aún más, al que no es ‘normal’, esa odiosa palabra que engloba desde al que no está diagnosticado, pero a duras penas consigue levantarse de la cama, hasta el que utilizaba las tarjetas blacks para pagarse sus caprichos con el dinero de todos, pero iba con traje y corbata, bien colocado en la escala social y con amigos influyentes con los que comparten clase de yoga y grupos de Whatsapp.

Siempre hay un vecino que declara en televisión que era una pareja muy normal mientras al fondo aparecen varios coches de policía y uno funerario. También pasan por normales los dirigentes europeos que han dejado literalmente tirados en campos llenos de mierda y barro hasta las orejas a miles de personas que huyen de la guerra y la barbarie. Les debe parecer normal también el vergonzoso acuerdo al que han llegado con Turquía, que según alertan los expertos ni siquiera es legal. En mi vida profesional me he cruzado también con algunos ‘normales’ que me producían escalofríos.

En los últimos años han aumentado de manera alarmante el número de personas que sufren trastornos mentales en los países desarrollados. La crisis y la precariedad son un factor determinante y según datos de la Organización Europea para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), entre el 33 y el 55% de las nuevas solicitudes por incapacidad permanente se formulan a partir de un trastorno mental, cifra que sube hasta el 70% entre los adultos jóvenes.

La depresión, por ejemplo, nos puede afectar a todos y lo que el accidente y las conclusiones del accidente de Germanwings han colocado en el escaparate es si ante determinados casos los médicos deben romper su silencio. A mí me parecería un ultraje que una empresa que se plantee contratarme pueda conseguir mi historial médico y saber si en algún momento de mi vida he tomado antidepresivos para valorar así si soy apta, porque yo no piloto aviones. Regular en qué casos los médicos deben saltarse el secreto profesional parece una tarea de titanes. Creer que, si se abre mínimamente la puerta, no se colarán por ella las grandes corporaciones que accederán a nuestros datos médicos, es de ingenuos. Y como ignoro lo que es ser una persona normal, miedo me da.

Fem servir cookies pròpies i de tercers per millorar els nostres serveis mitjançant la personalització de l'accés a la nostra pàgina, així com per mostrar-vos publicitat relacionada amb les vostres preferències mitjançant l'anàlisi dels vostres hàbits de navegació. Si continueu navegant, hom considera que n'accepteu el seu ús. Podeu canviar-ne la configuració o obtenir més informació accedint a l'avís legal del peu del web.

Més informació

Acceptar cookies

POLÍTICA D'ÚS DE LES COOKIES.

¿Què són les cookies?

Una cookie és un fitxer que es descarrega al vostre ordinador a l'accedir a  pàgines web determinades. Les cookies permeten a una pàgina web, entre d'altres coses, emmagatzemar i recuperar informació sobre els hàbits de navegació d'un usuari o del seu equip i, segons quina informació continguin i de quina manera s'empri, poden servir per  reconèixer l'usuari i facilitar-li la navegació i l'ús que en faci de la pàgina web.

¿Quins tipus de cookies fa servir aquesta pàgina web?

• Cookies d'anàlisi: Són les que, ja siguin  tractades per nosaltres o bé per un tercer, ens permeten quantificar el nombre d'usuaris que hi accedeixen,  per tal d'efectuar la mesura i l'anàlisi estadística del ús que en fan els usuaris en general dels servies ofertats a la pàgina web. Amb aquest objectiu,  analitzem la vostra navegació per la nostra pàgina, amb finalitat de millorar-ne el servei i el ventall d'ofertes que li oferim.

• Cookies de personalització: Són les que permeten a l'usuari accedir al servei amb algunes característiques de caràcter general predefinides, en funció d'uns criteris establerts al terminal de l'usuari. A tall d'exemple podem esmentar l'idioma, el tipus de navegador a través del qual s'accedeix al servei i la configuració regional del punt d'accés al servei, etc.


• Cookies publicitàries: Son les que, ja sigui tractades per nosaltres o per un tercer, ens permeten gestionar de la forma més eficient possible l'oferta dels espais publicitaris que hi ha a la página web, tot adequant-ne el contingut de l'anunci al contingut del servei  sol·licitat o a l'ús que en faci l'usuari de la nostra pàgina web. Per axiò, analitzem els vostres hàbits de navegació a Internet i podem mostrar-vos publicitat relacionada amb el vostre perfil de navegació.


Podeu permetre, bloquejar o eliminar les cookies instal·lades al vostre equip mitjançant la configuració de les opcions del navegador que empreu al vostre ordinador.