De las películas de mi infancia recuerdo una escena de Regreso al Futuro en la que el matón del instituto, Biff Tannen, que luego se convertirá en un magnate, le da coscorrones al aturullado padre de Martin McFly (Michael J. Fox) mientras le pregunta: “¿Hay alguien en casa?” Una de las bromas a raíz de la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos es comparar a Biff con Trump, comparten incluso parecido físico.

De la escena que no me acordaba tanto es de la de Martin McFly intentando convencer al Doc de 1955 que viene de 1985. “Pues dime, chico del futuro? ¿Quién es el presidente de Estados Unidos en 1985?, le pregunta. “Ronald Reagan”, responde. “¿¿¿Ronald Reagan el actor??? ¡Ja! ¿Y quién es el vicepresidente, Jerry Lewis? Supongo que Jane Wyman es la primera dama. ¡Y John Wayne el secretario de Defensa!” El Robert Zemeckis del futuro ya tiene la broma hecha, sólo tiene que calcarla paso por paso cambiando los nombres.

Hasta hace dos días solo Michael Moore, en un artículo del pasado mes de julio, y Los Simpson, en un episodio de hace 16 años, habían vaticinado que Donald Trump sería presidente. Dan Greaney, guionista del capítulo de Los Simpson, afirmó en declaraciones a The Hollywood Reporter que la ocurrencia vino porque “parecía el último paso lógico antes de tocar fondo y se propuso porque era consistente con la imagen de Estados Unidos volviéndose loco”. Moore explicaba quién habitaba en la casa y después de leerle no se puede caer en la simplificación de que todos los que le votaron son una panda de enajenados mentales. “Por desgracia, vivís en una burbuja con una cámara de resonancia acoplada en la que tanto vosotros como vuestros amigos estáis convencidos de que los estadounidenses no van a elegir como presidente a un idiota”, escribía Moore en The Huffintong Post. Y a continuación daba las cinco razones. Léanlo.

Al Zemeckis del futuro el artículo de Michael Moore no le servirá si de lo que se trata es de hacer una comedia, pero se puede hinchar con las burradas que Trump ha ido soltando en la campaña. Tiene material de sobra dónde escoger. Machistas, racistas, homófobas, estupideces sobre que el cambio climático es un invento de los chinos y varias meteduras de pata que le presentan como un ignorante. De vicepresidente, Trump ya ha elegido a Mike Pence, que no es tan conocido como Jerry Lewis, pero apunta maneras para serlo. ¿Por ejemplo? Como gobernador de Indiana firmó una ley que permitía que los negocios vetaran como clientes a parejas gais. Melanina Trump será la First Lady y, francamente, no me apetece hacer chascarrillos sobre que fue modelo, posó desnuda y ya ha declarado que tendrá un “papel discreto”. Los machistas como su marido ya se encargarán de atacarla haga lo que haga, eso lo tiene asegurado. Del secretario de Defensa no me espero otra cosa que un ultra conservador, un vaquero al estilo John Wayne, que también lo era, ultra conservador me refiero, no cowboy.

Y la pregunta de ¿hay alguien en casa? tiene respuesta:  el 47% que tenía derecho a voto no acudió a las urnas el martes en USA. Michael Moore ya lo había adelantado. Por cierto, en el episodio de Los Simpson Dan Greaney colocaba a Lisa como presidenta intentando arreglar el desaguisado que ha provocado Trump. En cuatro años sabremos si una mujer puede ser la siguiente. Porque lo de Trump parecía imposible, pero esto sigue siendo ciencia ficción.

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