Las siguientes líneas están basadas en la realidad y nada de lo que se escribe es otra cosa que el relato de dos días en un país de no creérselo de puro surrealista. Pero que pasó, pasó. ¡Vamos que si ha pasado! Entre el viernes 7 y el sábado 8 de noviembre. En Extremadura. En Cáceres, más concretamente.

Resulta que al parecer la gente anda preocupadilla con el tema de la corrupción. ¿Y qué pensó el PP? Pues que sería una buena idea celebrar unas jornadas sobre “Estabilidad y buen gobierno en las Comunidades Autónomas” en Cáceres. El anfitrión: Jose Antonio Monago. El objetivo: lanzar un mensaje contundente contra la corrupción para convencer a la ciudadanía, que según los datos del CIS pintan bastos y anda el personal revuelto pensando que igual Podemos es una buena solución. Así que venga, vamos. Unas jornadas contra la corrupción. Jop. Jop. Jop. Con ilusión. 

Un pequeño contratiempo

Apareció entonces el miércoles por la mañana una información en el diario Público. Cachisenlamar. Que al parecer Monago había viajado 32 veces a Canarias. Pagó el Senado y no eran viajes de trabajo, sino para ver a su amiga especial, Olga María Henao, que no tuvo ningún problema en aclarar en diferentes medios (faltaría más, Henao puede hacer lo que le dé la gana) que efectivamente se había encontrado con Monago un par de veces al mes, “como cualquier pareja”. 

El blues del autobús

Algo tendría que decir el presidente extremeño. Y más con todos los invitados autonómicos ahí, esperando a que empezaran las jornadas del ‘buen gobierno’. Dicho y hecho. Monago salió en rueda de prensa a deslizar que era víctima de algún tipo de complot: “Hay gente que me tenía ganas desde hace tiempo. Me anunciaron que esto iba a pasar”. Por supuesto, no dio ningún tipo de justificación de sus viajes y defendió que fueron viajes oficiales y que los que no se los pagó de su bolsillo, pero que no sabía decir exactamente cuantos, porque él, vivía “en la carretera”. Como Miguel Ríos en su blues del autobús. ¡Ah! De dimitir nada de nada, hombre, por favor. 

Lágrimas de emoción

Viernes por la tarde. Empiezan las jornadas. Las de “contra la corrupción”. Esas. Y abre el fuego Fernando Manzano, secretario general del PP extremeño: “Querido presidente Monago, toda Extremadura está contigo”. Aplauso cerrado. Gran ovación entre los asistentes. Monago comienza a emocionarse. Incluso se alude a su origen humilde. Ains. ¿Cómo no emocionarse? De unos inicios modestos a 32 viajes en Busisness class. A esas alturas Monago lloraba casi con hipo. Normal.

Habló luego Carlos Floriano, el vicesecretario de organización del PP, que de paso, aprovechó para atizar a Podemos: “Aquí casta hay muy poca y si no, que se lo digan a Monago y al relato que ha hecho de toda su trayectoria Manzano”. Floriano, por cierto, terminó su discurso entre vítores asegurando: “España no es un país corrupto”. Ea.

Teruel no solo existe, sino que alguien dimite

El viernes por la noche, horas después de que la primera jornada “contra la corrupción” concluyera, la cadena SER adelantó que Luisa Fernanda Rubí, la presidenta de Aragón, había forzado la dimisión de Carlos Muñoz, diputado del PP por Teruel y actual pareja de Olga María Henao. Muñoz también había utilizado su tarjeta del Congreso para viajar a Canarias.

Ideas de bombero

Sábado por la mañana. Monago entra en el Auditorio de Cáceres junto a Mariano Rajoy. Más vítores y aplausos. Esta vez no llora. Y comienza a hablar: “Voy a devolver hasta el último céntimo”, “soy una persona honrada y trabajadora”. Hasta se refirió al sudor de los jornaleros y el trabajar hasta partirse la espalda. Más vítores y aplausos. Sube entonces al escenario Miguel Celdrán, exalcalde de Badajoz y presidente de honor del PP de Extremadura e interrumpe a Monago. Lleva en sus manos un casco de bombero: “Como sé que te van a lapidar en estos meses te traigo este casco”. Qué chispa, ¿eh? Qué detallazo. Qué ocurrencia. Qué bien todo, ¿verdad? Pues sí. Al parecer sí, porque tras Monago hablaron Cospedal y Rajoy. Cierre de filas. Apoyo sin fisuras. 

De un día para otro se pasó de “me los he pagado yo” a “voy a devolver hasta el último céntimo” ¿Que no lo entienden? Pues así de bien lo explicó Mariano: “Monago cuenta con el apoyo de todos”. Y ya está. Ale. Todo solucionado una vez más.

¡Qué dos días oiga! ¡Qué maravilloso país este! Azcona y Berlanga se habrían forrao. “Estabilidad y buen gobierno en las Comunidades Autónomas”, quizás les hubiera quedado como título un poco largo, pero algo se les habría ocurrido fijo. Y venga, circulen, que aquí no ha pasado nada y ya es domingo.

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