Empatía: Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Mariano Rajoy el sábado en Andalucía afirmó: “Yo lo he pasado muy mal, muy mal, pero las cosas en España han cambiado”. Lleva el presidente del Gobierno pregonando el fin de la crisis desde hace meses y dibujando un país en el que me gustaría vivir. Pero la realidad es tozuda y no solo le desmiente, sino que lleva a preguntarse por la falta de empatía de Rajoy en particular y de los políticos en general. La ausencia de sensibilidad, de delicadeza, la total carencia de vergüenza torera para proclamar que estamos fenomenal sin sonrojarse siquiera. La tremenda jeta.

Escuché lo que había dicho Mariano Rajoy después de quedar con una amiga para dejarle dinero. Trabaja en una productora, es autónoma y se le ha roto la cámara. Arreglarla le cuesta un dinero que ahora no tiene porque lleva tiempo viviendo al día, así que mi amiga pidió ayuda, mientras se disculpaba una y otra vez. Se le notaba que le daba vergüenza. Tras quedar con ella me fui con mi carrito de la compra al supermercado. Como es carnaval todas las dependientas iban disfrazadas de ratoncitas, con el bigote pintado con lápiz negro, pecas y un vestido rojo con lunares blancos. Al jefe le debió parecer una gran idea. En el pasillo de las conservas me llamó un amigo que lleva tres meses viviendo en Madrid. Trabaja en un programa de tele, con un contrato temporal y un sueldo de mierda. Aceptó el trabajo porque se le terminaba el paro y hacía tiempo que no encontraba nada de lo suyo, pero ya no podía aguantar más porque ha vendido lo que podía (su coche, entre otras cosas) y reducido sus gastos al mínimo. Me llamó porque vendrá a Barcelona para el cumpleaños de una amiga de ambos y para pedirme si puede venir a casa y que vayamos pensando en el regalo, uno que no cueste mucho dinero, dinero que no tiene. Además, me comentó que es bastante probable que en dos meses vuelva a quedarse sin trabajo porque el programa en cuestión es un desastre y terminarán cancelándolo.

Hacía solo tres días que otro amigo, también periodista y con un cargo de responsabilidad, me confesó que lleva un mes sufriendo insomnio porque en su empresa quieren ‘aligerar personal’ y él intenta encontrar la manera de salvar a los de su sección. La angustia para buscar argumentos con números que calmen a las fieras del Consejo de Administración, con tratar diariamente con esos compañeros, algunos amigos también, a los que sobrevuela la amenaza del despido sin que ellos lo sepan, le hace pasar las noches en blanco. Todavía no ha encontrado una solución. Cuando les despidan contratarán a becarios con sueldos miserables o a colaboradores por la mínima. Y tira.

Conozco a buenos periodistas que se quedaron sin trabajo por culpa de un ERE cercanos a los 50 años y que saben que lo tienen crudo para volver a encontrar un contrato y sueldo fijo. Les llegan colaboraciones, todas mal pagadas. A duras penas consiguen sumar los 1.000 euros al mes. Siendo autónomos deben pagar además la cuota mensual y cada tres meses presentar los impuestos correspondientes. Algunos tienen hijos.

Todos los profesionales de medios de comunicación con los que trato y que tienen trabajo en una empresa han visto como les han reducido sus sueldos en los últimos años, quitado pagas extraordinarias, o las dos cosas a la vez. Han presenciado también como las redacciones se han ido quedando vacías y ellos han multiplicado sus funciones. Curran más, cobran menos y con el pánico de no quedarse a la intemperie aguantan como pueden pese a la desesperanza, una casi constante frustración, la tristeza, la nostalgia de lo que fue, la sospecha de que no volverá y el agobio.

Hace dos días mi marido estuvo todo el día en cama. Gripe, nada grave. Me puse nerviosa. Porque yo no puedo caer enferma, como si fuera una decisión. Soy autónoma también desde hace un año y medio. Si no trabajo, no cobro. No me lo puedo permitir. 

A la tarde siguiente, después de dejar dinero a una amiga y de la llamada de otro que se va a quedar sin curro en breve, escuché a Mariano Rajoy por los auriculares de la radio mientras me tocó el turno en la caja del supermercado. Me atendió una mujer disfrazada de Minnie Mouse con una diadema con orejas y cara de derrota bajo los bigotes pintados. “Yo lo he pasado muy mal, muy mal, pero las cosas en España han cambiado”, escupía Mariano en la radio.

La capacidad de asombro, pese a todo, permanece intacta, así que la primera reacción fue volver a preguntarme en qué país vive el presidente del Gobierno. Pero, por encima de todo, me revolvió las tripas su falta de empatía, su ausencia de sensibilidad, su descaro, su despampanante jeta. Y llegué a casa con mi carrito un poco más triste. 

Fem servir cookies pròpies i de tercers per millorar els nostres serveis mitjançant la personalització de l'accés a la nostra pàgina, així com per mostrar-vos publicitat relacionada amb les vostres preferències mitjançant l'anàlisi dels vostres hàbits de navegació. Si continueu navegant, hom considera que n'accepteu el seu ús. Podeu canviar-ne la configuració o obtenir més informació accedint a l'avís legal del peu del web.

Més informació

Acceptar cookies

POLÍTICA D'ÚS DE LES COOKIES.

¿Què són les cookies?

Una cookie és un fitxer que es descarrega al vostre ordinador a l'accedir a  pàgines web determinades. Les cookies permeten a una pàgina web, entre d'altres coses, emmagatzemar i recuperar informació sobre els hàbits de navegació d'un usuari o del seu equip i, segons quina informació continguin i de quina manera s'empri, poden servir per  reconèixer l'usuari i facilitar-li la navegació i l'ús que en faci de la pàgina web.

¿Quins tipus de cookies fa servir aquesta pàgina web?

• Cookies d'anàlisi: Són les que, ja siguin  tractades per nosaltres o bé per un tercer, ens permeten quantificar el nombre d'usuaris que hi accedeixen,  per tal d'efectuar la mesura i l'anàlisi estadística del ús que en fan els usuaris en general dels servies ofertats a la pàgina web. Amb aquest objectiu,  analitzem la vostra navegació per la nostra pàgina, amb finalitat de millorar-ne el servei i el ventall d'ofertes que li oferim.

• Cookies de personalització: Són les que permeten a l'usuari accedir al servei amb algunes característiques de caràcter general predefinides, en funció d'uns criteris establerts al terminal de l'usuari. A tall d'exemple podem esmentar l'idioma, el tipus de navegador a través del qual s'accedeix al servei i la configuració regional del punt d'accés al servei, etc.


• Cookies publicitàries: Son les que, ja sigui tractades per nosaltres o per un tercer, ens permeten gestionar de la forma més eficient possible l'oferta dels espais publicitaris que hi ha a la página web, tot adequant-ne el contingut de l'anunci al contingut del servei  sol·licitat o a l'ús que en faci l'usuari de la nostra pàgina web. Per axiò, analitzem els vostres hàbits de navegació a Internet i podem mostrar-vos publicitat relacionada amb el vostre perfil de navegació.


Podeu permetre, bloquejar o eliminar les cookies instal·lades al vostre equip mitjançant la configuració de les opcions del navegador que empreu al vostre ordinador.